En el libro La vacuna contra la insensatez —que en nuestra anterior columna mencionamos de manera equivocada como El régimen de la insensatez— su autor, José Antonio Marina, señala 29 consejos para quien aspire a convertirse en perfecto manipulador, bien sea para conseguir algo, un buen negocio o empleo, una recompensa sexual, etc., o quien quiera ser dominador mediante el ejercicio del poder. Nos limitaremos en esta oportunidad a esta última condición, dentro de la cual sobresalen las siguientes recomendaciones:
«1) Prescinda de todo lo que pueda debilitarle, por ejemplo, la compasión o las restricciones morales. El perfecto manipulador ha de ser implacable. 2) No olvide que usted es el maltratado, el acosado, el incomprendido, la víctima. Apele a la manipulación porque es su único recurso. La esencia de la política es la oposición amigo/enemigo. Quien no es su amigo, es su enemigo. Y al enemigo, ni agua. 3) Aumente la vulnerabilidad de su presa, aislándola, limitando su información, guiando su atención para que solo piense en lo que usted quiera, hágale desconfiar de sí misma y de los demás. 4) Siga los consejos que Aristóteles dio al tirano: producir el abatimiento moral de los súbditos, desmoralizarlos, corromperlos; fomentar la desconfianza de unos hacia otros. 5) Debe fomentar las pasiones colectivas, pero dirigiéndolas contra un enemigo: el odio, el deseo de venganza, la furia, el resentimiento. Si consigue que alcancen el “estado de masa”, están en sus manos. 6) Cree problemas para después presentarse como salvador. Si está en el gobierno, ofrezca una visión maravillosa de la situación. Nunca acepte un error. En cambio, si está en la oposición, tiene que presentar un paisaje catastrófico. Nunca acepte un éxito del otro. 7) Rodéese de personas poco inteligentes y de aquellos a quienes pueda premiar con largueza suficiente como para que les convenga estar a su lado, pero no con una esplendidez tal que puedan independizarse de usted. 8) Corromper es romper la integridad del contrario y, por tanto, debilitarlo. A su vez, acabará convirtiéndose en corruptor. Su poder aumentará. El honrado es poco de fiar. 9) No olvide que no solo hemos entrado en la era de la posverdad, sino también de la “posvergüenza”.»
Cálida celebración. El pasado lunes se celebraron noventa años de la Liga Santandereana de Fútbol, entidad insignia del deporte regional que ha sido un espacio de formación integral donde miles de niños y jóvenes han aprendido no solo a jugar, sino a convivir, a respetar reglas, a trabajar en equipo y a construir sueños desde la disciplina y el compromiso. Felicitaciones a quienes han creído en el valor social del deporte.
En el libro La vacuna contra la insensatez —que en nuestra anterior columna mencionamos de manera equivocada como El régimen de la insensatez— su autor, José Antonio Marina, señala 29 consejos para quien aspire a convertirse en perfecto manipulador, bien sea para conseguir algo, un buen negocio o empleo, una recompensa sexual, etc., o quien quiera ser dominador mediante el ejercicio del poder. Nos limitaremos en esta oportunidad a esta última condición, dentro de la cual sobresalen las siguientes recomendaciones:
«1) Prescinda de todo lo que pueda debilitarle, por ejemplo, la compasión o las restricciones morales. El perfecto manipulador ha de ser implacable. 2) No olvide que usted es el maltratado, el acosado, el incomprendido, la víctima. Apele a la manipulación porque es su único recurso. La esencia de la política es la oposición amigo/enemigo. Quien no es su amigo, es su enemigo. Y al enemigo, ni agua. 3) Aumente la vulnerabilidad de su presa, aislándola, limitando su información, guiando su atención para que solo piense en lo que usted quiera, hágale desconfiar de sí misma y de los demás. 4) Siga los consejos que Aristóteles dio al tirano: producir el abatimiento moral de los súbditos, desmoralizarlos, corromperlos; fomentar la desconfianza de unos hacia otros. 5) Debe fomentar las pasiones colectivas, pero dirigiéndolas contra un enemigo: el odio, el deseo de venganza, la furia, el resentimiento. Si consigue que alcancen el “estado de masa”, están en sus manos. 6) Cree problemas para después presentarse como salvador. Si está en el gobierno, ofrezca una visión maravillosa de la situación. Nunca acepte un error. En cambio, si está en la oposición, tiene que presentar un paisaje catastrófico. Nunca acepte un éxito del otro. 7) Rodéese de personas poco inteligentes y de aquellos a quienes pueda premiar con largueza suficiente como para que les convenga estar a su lado, pero no con una esplendidez tal que puedan independizarse de usted. 8) Corromper es romper la integridad del contrario y, por tanto, debilitarlo. A su vez, acabará convirtiéndose en corruptor. Su poder aumentará. El honrado es poco de fiar. 9) No olvide que no solo hemos entrado en la era de la posverdad, sino también de la “posvergüenza”.»
Cálida celebración. El pasado lunes se celebraron noventa años de la Liga Santandereana de Fútbol, entidad insignia del deporte regional que ha sido un espacio de formación integral donde miles de niños y jóvenes han aprendido no solo a jugar, sino a convivir, a respetar reglas, a trabajar en equipo y a construir sueños desde la disciplina y el compromiso. Felicitaciones a quienes han creído en el valor social del deporte.
Álvaro Beltrán Pinzón
