Según la más reciente Encuesta de Opinión en Educación de Empresarios por la Educación e Invamer, cuando se pregunta “¿Cuál cree que debería ser el principal objetivo de la educación en Colombia?”, el 29 % de los ciudadanos responde “enseñar valores y formar buenos ciudadanos”, por encima de cualquier otra expectativa. Y cuando se indaga “Si tuviera en sus manos la oportunidad de mejorar la calidad de la educación en su ciudad, ¿en qué cosas se enfocaría?”, el 22 % menciona valores, convivencia y familia, ubicándolos entre los tres aspectos más importantes para transformar la educación. A la pregunta “¿Qué habilidades y conocimientos cree que son esenciales para preparar a los jóvenes para el futuro?”, el 15 % señala habilidades socioemocionales —trabajo en equipo, liderazgo, comunicación, pensamiento crítico— y el 13 % alude directamente a valores, ética y civismo. Asimismo, ante la pregunta “¿Qué cree que necesitan los jóvenes para mejorar sus condiciones sociales en Colombia?”, el 22 % responde valores, ética, convivencia y ciudadanía, superando incluso el empleo o la tecnología.
La encuesta de Empresarios por la Educación revela un consenso social profundo sobre el tipo de educación que el país necesita. Sin embargo, cuando pasamos de los ideales de una educación ciudadana a los resultados concretos de los jóvenes colombianos, aparece la otra cara de la paradoja: el sistema educativo no está logrando que niños, adolescentes y futuros profesionales desarrollen las competencias ciudadanas y socioemocionales.
El módulo de Sociales y Ciudadanas de la prueba Saber 11, que evalúa las competencias de los bachilleres para analizar críticamente situaciones sociales, comprender la estructura política del país y valorar la participación y el ejercicio de la ciudadanía activa, obtuvo en 2024 un promedio nacional de 48,5 sobre 100, siendo la única área con decrecimiento frente al año 2023.
Asimismo, el componente de Competencias Ciudadanas de Saber Pro, que evalúa la capacidad de los futuros profesionales para comprender el entorno social y político, ejercer sus derechos y actuar de manera responsable dentro del marco de la Constitución Política de Colombia, presentó en 2024-2 un puntaje de 143 sobre 300, el segundo más bajo después de la competencia escrita. Además, el 63 % de los evaluados se ubicó en los niveles 1 y 2, los de menor dominio de la competencia.
Mientras el país sueña con una mejor formación ciudadana y democrática, el sistema educativo no está respondiendo a las necesidades, ni a las expectativas de una educación pertinente al contexto social y político de Colombia. La encuesta es un llamado urgente a repensar la educación ciudadana.
Gonzalo Ordoñez Gómez

De las propuestas de los ocho candidatos a la Alcaldia de Bucaramanga, poco o nada algunos, dedicaron tiempo y espacio en sus propuestas al tema de la EDUCACIÓN. Bucaramanga es de las ciudades que más tiene universidades y entiendo que por el número de habitantes metropolitanos, es la segunda ciudad del pais, despues de Manizalez, en porcentaje de estudiantes universitarios por habitantes. Las universidades se nutren de los bachilleres de los colegios y si estos no están a la altura, las universidades y luego los profesionales, no logran niveles deseados.